2010, Miguel Hernández

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Esta entrada habría sido una entrada “política/cultural” si no fuera porque mi padre se crió en Orihuela, dónde se trasladaron mis abuelos tras volver mi abuelo de ser el único superviviente de una carnicería de la guerra en manos de los nacionales.

Allí creció, pegado al horno de la panadería, allí escuchó por primera vez los versos de Miguel Hernández.

En casa tenemos todo lo que hay de él, bueno, todo no, las últimas manipulaciones del PP, obviamente no han entrado.

Lo cierto es que quería que ésta hubiera sido mi primera entrada del año, pero no pudo ser. Así que hoy os dejo una de sus poesías, versionada y cantada por Serrat.

Poema completo de Miguel Hernández: El Herido

Para el muro de un hospital de sangre.

I

Por los campos luchados se extienden los heridos.
Y de aquella extensión de cuerpos luchadores
salta un trigal de chorros calientes, extendidos
en roncos surtidores.

La sangre llueve siempre boca arriba, hacia el cielo.
Y las heridas suenan, igual que caracolas,
cuando hay en las heridas celeridad de vuelo,
esencia de las olas.

La sangre huele a mar, sabe a mar y a bodega.
La bodega del mar, del vino bravo, estalla
allí donde el herido palpitante se anega,
y florece, y se halla.

Herido estoy, miradme: necesito más vidas.
La que contengo es poca para el gran cometido
de sangre que quisiera perder por las heridas.
Decid quién no fue herido.

Mi vida es una herida de juventud dichosa.
¡Ay de quien no esté herido, de quien jamás se siente
herido por la vida, ni en la vida reposa
herido alegremente!

Si hasta a los hospitales se va con alegría,
se convierten en huertos de heridas entreabiertas,
de adelfos florecidos ante la cirugía.
de ensangrentadas puertas.

II

Para la libertad sangro, lucho, pervivo.
Para la libertad, mis ojos y mis manos,
como un árbol carnal, generoso y cautivo,
doy a los cirujanos.

Para la libertad siento más corazones
que arenas en mi pecho: dan espumas mis venas,
y entro en los hospitales, y entro en los algodones
como en las azucenas.

Para la libertad me desprendo a balazos
de los que han revolcado su estatua por el lodo.
Y me desprendo a golpes de mis pies, de mis brazos,
de mi casa, de todo.

Porque donde unas cuencas vacías amanezcan,
ella pondrá dos piedras de futura mirada
y hará que nuevos brazos y nuevas piernas crezcan
en la carne talada.

Retoñarán aladas de savia sin otoño
reliquias de mi cuerpo que pierdo en cada herida.
Porque soy como el árbol talado, que retoño:
porque aún tengo la vida.

11 comentarios en “2010, Miguel Hernández

  1. Miguel Hernandez, fué el poema que mas me impactó en mis tiempos de juventud, con el sufrí y lloré, me sentí prisionero, y me sentí herido de muerte y de melancolía.
    El poeta de Orihuela, siempre tendrá un lugar preferente en mi corazón, por eso, la manipulación burda y traicionera de personas que buscan su interés personal y político sobre su memoria y sobre su obra, me solivianta.
    Pienso que no hay peor pecado que intentar pervertir la obra de un insigne poeta para apoyar mezquindades.
    Frente a esos pederastas de la verdad, la única opción es seguir mostrando estos versos maravillosos.

    1. Lo cierto es que el poder o el ansia de él, pervierte todo. Estoy segura de que les importa un huevo lo que dijera o no Miguel Hernández. Lo cambian y punto, para ellos lo único que importa, es que este año va a sonar su nombre y mejor que lo haga como homenaje, qué como los herederos de quienes se lo cargaron.

  2. Uno de mis favoritos:

    Casida del sediento

    Arena del desierto
    soy, desierto de sed.
    Oasis es tu boca
    donde no he de beber.

    Boca: Oasis abierto
    a todas las arenas del desierto.

    Húmedo punto en medio
    de un mundo abrasador
    el de tu cuerpo, el tuyo,
    que nunca es de los dos.

    Cuerpo: pozo cerrado
    a quien la sed y el sol han calcinado.

    Leí un documento sobre su juicio que me hizo llorar de indignación (para variar) http://quemandoiglesias.blogspot.com/2009/10/noticia-sobre-lengua-otra-desmemoria.html

  3. No sabía yo que tenías tantas cosas en común con Orihuela y con Miguel Hernández. Me encanta y también le dediqué un post, fue y es un grande de la poesía.

    Un saludo.

    1. Ha impregnado mi niñez, ya fuera en casa de mis abuelos, ya fuera en la mía, que el terruño siempre tira y eso lo ha demostrado mi padre en este caso.

      Ahora se oye hablar de él, también se estudiaba (pero mucho menos que otros), yo creo que se ha cometido más de una injusticia con Miguel Hernández y sinceramente espero que en este su centenario, cambien las cosas.

      Un beso😉

  4. Olé ahí mi paisano.
    Gracias por este hermoso post dedicado a Miguel Hernández!
    Este poema y Las nanas de la cebolla, son su gran identificación
    Saludos hermoso lugar volveré
    Carmen

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