Mi fascinación por el fuego


Desde pequeña, siempre me fascinó el fuego. Si querías tener la sensación de que no había niña, enciéndeme una vela. Quizá por eso, siempre me instruyeron mucho sobre el fuego y sus peligros.

Todavía recuerdo, cuando se podía hacer fuego, en el monte, no sé si es que antes éramos menos, y más conscientes, o qué, pero cierto es que es una cosa que echo de menos. Entiendo perfectamente que ahora esté prohibido, pero eso no quita que me parezca una “putada” personal.

Bueno, en todo caso, en casa siempre tengo velas. Jajajaja, este verano (no sé si será por la medicación o qué, pero este años me entero de los mosquitos, cuando nunca antes me había pasado), así que encontré velas especiales antimosquitos… jejejeje, tengo una vela en cada habitación, para no tener que ir moviéndolas en función de que me mueva yo, sino, en ir encendiéndolas y apagándolas.

Pero hay una cosa que no me gusta nada. Las velas con olor, o por lo menos, me gustan muy pocas. Normalmente el olor es demasiado fuerte o demasiado “pegajoso” (no es la palabra, pero no me viene a la cabeza). Ya he dicho que alguna vez, si me ha gustado alguno, pero claro, no se pueden probar en las tiendas, así que más bien, las compro sin olor. Pero las velas antimosquitos han sido todo un descubrimiento. Huelen a limones, solo lo justo, y encima tienen unas vasijas preciosas… vamos, que estoy encantada.

Otra cosa que he hecho ha sido mantener la chimenea de la casa. ¡¡¡cómo para no hacerlo!!!, es de piedra de granito, de los años sesenta, y encima tira de vicio. Vamos, que estoy esperando al otoño, para encenderla, algún día que se vengan unos amigos, para asar castañas (la verdad, es que lo que sí tengo claro, es que será excepcional, cuando la encienda). Vamos. Si os imagináis la estampa, es de anuncio. Frío fuera, en la chimenea un buen fuego, un sofá comodísimo, y yo con un buen libro, recostada con la gata encima… ¡¡¡cómo que no salgo de casa!!!, así que como me puede generar adicción, mejor, lo dejo claro… la chimenea, solo en situaciones excepcionales.

Bueno, lo dejo, es lo que pasa cuando estoy melancólica, que me da por pensar de todo, y mucho sin sentido…. :D.

P.D.:…. la estampa esa… siempre me ha recordado a los anuncios de nescafé… jejejeje

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16 comentarios en “Mi fascinación por el fuego

  1. jo, tienes la habilidad cuando escribe de moverme del sitio que estoy y trasladarme durante el tiempo de la lectura al sitio que describes………….PA QUE TERMINAS, AHORA VUELVO A ESTAR EN LA OFI!!!Verdad que en esta época ya empieza una a añorar el invierno?PD. Yo esstoy enganchá a las velas, de siempre, por los colores y los olores, y jeje, por lo baratas que son y decoran mucho. Es cierto lo que dices del olor, pero al poco lo pierden y solo lo notas cuando las hueles.

  2. Bueeeeeno, yo creo que quizá sea, el frío de estas dos últimas noches… será lo que me ha hecho añorar el fuego…, joé con este verano…Gracias, eso que has dicho, es el mejor piropo que me podías hacer.;)

  3. esta tarde intenté dejar un comentario, pero se me colgó el ordenador.

    Yo siento la misma fascinación por el fuego y por las velas, me encantan. Tendo dos antorchas en mis jardineras antimosquitos. Se hacen de una planta que se llama citronela que también la tuve, pero se me murió por falta de cuidados. Flipo con el olor.

    Tuve un apartamento en Madrid con chimenea. El apartamento, además de ser una pasada, porque era una finca antigua con los techos muy altos que aprovecharon para hacer un dúplex. Tenía unas escaleras de caracol, los techos de madera y una barandilla que asomaba al salón.

    Bueno, pues esa chimenea estaba siempre encendida. Era una pasada. Es una de las cosas que más echo de menos en mi casa.

    Saludos.

  4. Joé, ese apartamento tiene pinta de haber sido una gozada ¿no tendrás alguna foto?, me encantan las casas antiguas, con sus altos techos, sus ventanas largas, su mala distribución (jejejeje)… uysssss, se me acaba de ocurrir el post de mañana… 😉 😀

  5. Ya decía yo que si tanto frío te habría vuelto chalada? En pleno invierno y esperando a que llegara el otoño para encender la chimeneaaaa?????? Jajjajaaj, no me he caído del pino hasta que he visto que estaba fechado en agosto de 2007!!

    Me encanta el fuego, tiene un no sé qué que me hipnotica, sobre todo una buena hoguera en el campo, o el de una buena chimenea de piedra 😉

  6. Es mágico. El día que encienda la chimenea, por cierto, haré una foto para que la veáis… Es que antes tengo que arreglar la chimenea 😦

    De todos modos, hay alguna de las cosas que escribí entonces que me gustaría compartir ahora en este blog, así que iré intercalando antiguos con nuevos… lo mejor es ver la fecha de los primeros comentarios…

    Un besazo 😉

  7. A mi es que me da pereza encender la chimenea, cuando lo hago me gusta, pero no hace en Menorca suficiente frio y me escaqueo. Puestos a encender algo, prefiero la barbacoa que ahora está en un recinto cerrado con tiro forzado y ademas de calentarme, pues pongo carne colgada. Asi que ya lo veis, vosotras tan espirituales con las velitas, y yo pensando en fuego vivo y carne sangrante. Si ya digo yo, que cada vez me gustan menos los hombres.

  8. Hola,

    Así que sigues trayendo el baúl de los post. Está bien, pero me despista a la hora de omentarte.

    Bien pensado he visto que no te comenté entonces, claro, siendo agosto y con el calor que hacía…como para pensar en chimeneas.

    musus potxola

  9. La barbacoa que tengo en mi osera, la enciendo muchos dias al atardecer por darme el gusto de ver el fuego. Como los gitanos. Creo la viste ardiendo en la comuna. salu2

  10. Precioso. El fuego es fascinante. Todo lo que en la historia de la humanidad se ha hecho al lado o con el fuego: el amor, una matanza, un campamento de descubridores del Polo Sur…qué sería de nosotros sin el fuego. Si hasta el motor de los coches todavía lo necesita!!

  11. ¡Ay, Xarbet! y tu crees que con la calefacción de gas natural, hace mucho frío en mi casa???… aunque a lo de la barbacoa me apunto, jijiji…

    Muaks 😀

    Okis, Catorceabril, intentaré avisarlo antes en el post… 😉 y sí hace calor cuando puse el post, pero ahora… eh… si vieras el cielo que hacía hace un rato en mi casaaaa….

    Muxussssssss 8)

  12. Hola, villares, yogui… othan… 😀 (a todo esto, cómo quieres que te llame…, ¿yogui?)…

    Pues ya que te pones a encenderla, aunque fuera el filete destinado a la plancha, yo me lo hacía en la barbacoa, y si, recuerdo que la vi, con eso de las fotos que pinchas y se hacen más grandes… 😀

    Muchos besos 8)

    Catorceabril… mmmm, con la cabeza bajo la almohada… pero ya hablaré de ello más adelante… ahora mismo sólo he asomado “un ojo”…

    Muxus…

    Te veo “profundo” Pedro, jijiji… yo simplemente me subyugo mirándolo y se me pasan las horas… pero si te pones a pensar, es uno de los cuatro elementos… y por algo creo que los llaman así…

    Otro muxu para ti… 😉

  13. Con una buena chimenea, ¿quién necesita tele?

    Todavía recuerdo de pequeño en el pueblo, los inviernos, reunidos alrededor del fuego, con el gato dormido junto a las brasas y que casi siempre acababa chamuscado, haciendo palomitas de maiz directamente sobre la ceniza, o asando patatas, o boniatos, o alcachofas, y contando cuentos…

    Repito, ¿quién necesitaba tele?

    Gratos recuerdos

  14. mmm tus gratos recuerdos, me han traido los míos de la niñez en esta misma casa, pero con mis abuelos, asando castañas y batatas…

    muchas graciaaaaaaaasssssss…

    Petons 😀

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