La mejor época del año.

Ya llega la navidad. Lo pensó, cuando vio el primer cartel de “Hay lotería de Navidad”, vamos, allá por el mes de agosto. En septiembre se olvidó un poco, aunque iba viendo el cartel más a menudo y en diferentes sitios. Pero fue la vuelta “al cole” lo que le hizo olvidarse casi de eso. Aunque cuando iba a tomar café y veía el cartel siempre decía, pues que lo adelanten, si me toca, no pasaré esta cuesta tan mal.

No es sólo volver al trabajo, o que paulatinamente los días se hagan más cortos o que lo parezca por lo menos, al tener menos horas de luz. También es vivir la intensidad de la vuelta al cole de las gemelas y por supuesto, lo que cuesta todo el atrezzo educativo, que la verdad, tal y cómo nos están dando en los informes europeos, más nos valdría solucionarlo, que seguir gastando dinero. Lo que hace olvidar el cartel de navidad, es que se han acabado las vacaciones y la navidad, realmente es lo que significa. Unas horribles y terroríficas vacaciones. Vamos, las que tienen las niñas. Esas que nos obliga a coger la mitad de las vacaciones en verano, que hace que su mujer se coja la otra mitad en navidades y que a él le toque en semana santa. ¿A los políticos no se les ocurriría ninguna solución, para que tener hijos, no suponga una piedra en el camino tras otra?, bueno, no, que digo, ellos están a temas “más importantes”… en fin.

Pero ya llegado finales de octubre, ups, los primeros anuncios, los primeros “bienintencionados aportes por parte de los periódicos, de los grandes centros comerciales de juguetes”, los primeros comentarios sobre la iluminación. En noviembre, ya está todo prácticamente dispuesto. Este año, se retrasará un poco, ha ganado Obama así que todos estamos más concienciados con el medio ambiente y no hay que gastar tanto en electricidad… bueno, eso o que viviendo en Madrid y siendo el ayuntamiento más endeudado de toda España, han decidido ahorrar en electricidad… pero da igual. Sus hijas están ojeando hoy, el catálogo del Toys (cómo se diga)… y yo no hago más que escuchar…. “me lo pido”, “me lo pido”, “me lo pido”…

Su mujer, también ha decidido adelantarse a la fiesta, “vamos a comprar ya la comida que necesitemos, que luego está mucho más cara” y quizá también los juguetes (mirando de reojo a las niñas).

Y llegado a ese punto, ya ha decidido que no quiere escuchar más, que necesita no escuchar más. Sabe que va a tener que ir a casa de su cuñada, cuando detesta su comida, a su marido y cómo están educando a sus hijos. Que él no se mete en esas, le da igual, pero en esta época se ven tanto que luego desprogramar a las niñas, le cuesta casi un mes. Ellas no entienden, porque no pueden hacer lo mismo que sus primos, por muy saslvajes o precisamente por eso, que sean ellos. Todavía recuerda la última gracieta, echarle un cubo de agua encima y luego una bolsa de harina, que lo habían visto en la tele y era muy pero que muy divertido. Así que sí… ya llega la navidad…

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2 comentarios en “La mejor época del año.

  1. Estas navidades estrenaremos casa, y ya sólo pienso en la mañana-mediodía de Añño Nuevo tomando chocolate frente a la chimenea…lo demás me da igual. No necesito luces ni langostinos ni turrón ni villancicos ni paga extra ni …sólo mi mujer, yo, el chocolate y la chimenea

  2. 😀 me alegro por ti. La verdad es que me has traido a la memoria una navidad muy concreta… creo que voy poner otro relato, este verídico… 😉

    De veras, que lo disfrutes…

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