18 de Enero de 2008: El Inicio

18 Ene 2008

El Inicio

Escrito por: Cuenta Cuentos el 18 Ene 2008 – URL Permanente

 

La memoria le trasladó inmediatamente a aquella tarde. Los recuerdos vinieron de golpe, mientras se lo contaba, pero sorprendentemente, era como si estuviera contando la historia de otra persona. Y resultaba muy lejano, aunque realmente, no había pasado más de un mes.

Itziar se movió incómoda en la silla, ya no sabía como ponerse. La pregunta no se iba de su cabeza y dado que no le estaba dejando trabajar, decidió que lo mejor era liberar su mente y que fuera, lo que tuviera que ser.

El camino se presentaba delante de ella, Itziar tenía tres opciones. Podía quedarse donde estaba, podía retroceder o podía avanzar. Lo importante era entender lo que eso significaba. Retroceder… tampoco era tan malo, había aprendido mucho y aunque al final volviera a su antigua vida siempre sería mucho más sabia. Si se quedaba, significaba que había decidido aceptar su vida tal y como era en ese momento. Tampoco eso era malo. Ella consideraba que su vida en general estaba muy bien. Pero también podía elegir avanzar… y a la hora de elegir se daba cuenta de que lo que más miedo le daba era lo desconocido… miedo, pero también excitación y una atracción irresistible que le arrastraba a dejarlo todo, liarse la manta a la cabeza y hacer lo que el cuerpo le estaba pidiendo.

Sacudió la cabeza, la idea de intentarlo, le bloqueaba otros pensamientos… y si al final iba a tomar una decisión tenía que ser de forma objetiva y después de analizar todos sus pros y contras. Sonó el teléfono… vio que era su amiga, Leyre y decidió no coger el teléfono. Sabía que la llamaba y su silencio en cuanto a la oferta, sería una presión añadida.

Descartó el llamar a sus padres, era lo que le pedía el cuerpo, pero sabía que no podrían escucharla sin más, no podrían evitarlo y le darían su opinión, esa opinión que espera ser seguida, a pesar de no “osar” pedirlo, pero que siempre tiene ese anhelo. No con sus padres tendrían que ser hechos consumados. Fuera la elección que fuera.

El que tenía más papeletas de recibir la llamada era su hermano. Él solo opinaría si ella le decía que quería saber su opinión. Tampoco diría nada en casa de sus padres y quizá le hiciera ver la situación de forma más objetiva. Claro que quizá también las opiniones de su hermano, pudieran estar influidas por su forma de ver la vida. Para él no había nada como una ciudad. Aún así, joder, siempre había un pero, no tenía nada claro si estaba preparada para compartir con nadie sus tribulaciones. Ni si quería oir opiniones, aunque ella misma las hubiera buscado.

Todo se precipitó la semana pasada. Tuvo una bronca increible con su director. Tanto es así que presentó su carta de dimisión. No se la aceptaron, tuvieron muchas reuniones y al final las cosa se quedaron aclaradas, pero con lo que le costó redactar esa carta, removió muchas cosas en su interior. Se dio cuenta de que a pesar de estar contenta en el trabajo, normalmente, contenta con sus amigos, incluso satisfecha con haber sido capaz de mantener la amistad con Julio, después de haber roto su relación, le estaba faltando algo. A veces echaba mucho de menos a su familia, y se planteó volver a su ciudad, cerca de los suyos.

En esa situación estaba cuando apareció Leyre por sorpresa en su despacho. Le contó su proyecto nuevo. Ella estaba entusiasmada. Era todo energía, todo planes nuevos, le brillaban los ojos. De repente se paró y la miró de hito en hito. A tí te pasa algo, le dijo, no me gusta la cara que tienes. O eso o es que te está gustando tanto lo que te estoy diciendo que hasta te estás planteando venirte conmigo, la carcajada fluyó libre, Leyre, ni siquiera se dio cuenta de que había acertado, y siguió diciéndole que ella estaba haciendo el idiota, que se había conformado con la vida y que estaba dejando sus sueños de lado, sin siquiera intentarlo. Qué si se iba con ella, quizá le cambiaría la cara. Que al fin y al cabo, qué era lo que la mantenía allí. Luego sin siquiera darse cuenta de la opción que había abierto en la mente de Itziar, siguió contándole, animada todos los aspectos de su nuevo plan de vida. Era todo un torbellino de ideas, de palabras y de entusiasmo.

Así Itziar, no podía pensar más que en lo que le había contado su amiga, no podía dejar de imaginarse haciendo lo mismo. Le apetecía sentir esa pasión, le aterraba dejarlo todo e irse a la aventura, pero a la vez se sentía como una mosca que no puede evitar acercarse a la luz aunque se quemara. Además, tal y como se sentía no podía dejar de tomar una decisión pronto, porque sino le iba a estallar la cabeza, pero sabía que si no lo hacía ahora, dejaría que la vida, el fluir de los días, tomaría la decisión por ella, que no sería otra que quedarse como estaba. ¿Se lo podía permitir? Luego, cuando fuera a ver a Leyre, ¿no se “culparía” de no haber tomado una decisión activa?. Como no podía concentrarse, no podía tomar una decisión rodeada de gente, así que salió corriendo, casi ni se dio cuenta de que le hablaban a su paso, cogió el coche y condujo sin rumbo, su subconsciente la llevó a las montañas cercanas, allí se sentó en una piedra, miró el paisaje sin verlo y por fin, tomó una decisión.

 

 

5 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Patita de Goma dijo

guau!!! me encanta el rumbo de la historia, porque el que nos hagas sabedores de la decisión hace que disfrutemos más del momento de la toma de la decisión.
Supongo que hay mucha gente que es capaz de pararse y analizar su vida…………..yo nunca he sido capaz………solo he tenido intentos…..y he salido corriendo……creo que es, porque es más fácil continuar que volver a empezar………….aunque supongo que hay una edad en la que es más fácil…………que edad tiene itziar????

Cuenta Cuentos dijo

No creas, uno no es muy consciente, de lo que hace, solo ahora en la distancia puede sacar esas mismas conclusiones que tú sacas.

Cuenta Cuentos dijo

En el momento en el que estamos hablando andará sobre los 26, tampoco era ninguna niña.

Patita de goma dijo

eooooooooooo, cuenta cuentos?? donde te metes?? sigue no??

Cuenta Cuentos dijo

Sí Patita, pero tengo poco tiempo, así que lo voy haciendo a ratitos, siento la tardanza.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s